Enfermedad de la vid: guía completa para reconocerla y tratarla
NOTICIA · 09 abril 2026
La enfermedad de la vid es una de las enfermedades más temidas en viticultura. Afecta a los viñedos de toda Italia y puede comprometer seriamente la productividad y la longevidad de las plantas.
Si has observado hojas con manchas extrañas, sarmientos que se secan repentinamente o una disminución de la producción, podrías estar ante los primeros síntomas de la enfermedad.
En esta guía completa veremos:
- cómo reconocerla;
- cómo se transmite;
- cuáles son los remedios contra la enfermedad de la vid;
- cómo prevenirla mediante buenas prácticas agronómicas.
¿Qué es la enfermedad de la vid y por qué preocupa tanto?
La yesca es una enfermedad degenerativa que afecta a los vasos conductores de la planta. Los hongos implicados, como Phaeomoniella chlamydospora o Phaeoacremonium aleophilum, degradan la madera hasta convertirla en una masa esponjosa y quebradiza, conocida precisamente como «yesca».
Estos patógenos degradan la madera interna y comprometen:
- el transporte de la savia;
- la vitalidad de la vid;
- la producción de uva.
Con el tiempo, la planta puede llegar a secarse por completo. Aunque es una enfermedad típica de los viñedos adultos, también puede afectar a plantaciones jóvenes.
¿Cómo se transmite la enfermedad de la vid?
La transmisión se produce principalmente a través de las heridas de poda. Las esporas de los hongos, transportadas por el viento o la lluvia, se depositan sobre los cortes recientes y penetran en el sistema vascular.
Aquí entra en juego la calidad del trabajo: los cortes desgarrados o las herramientas sucias facilitan la entrada de los patógenos. Utilizar tijeras de poda electrónicas profesionales que garanticen un corte limpio y preciso es el primer paso para reducir el riesgo de infección.
Síntomas de la enfermedad: cómo reconocerla en el viñedo
Reconocer a tiempo los síntomas de la yesca es fundamental para limitar los daños y salvar las plantas. La enfermedad puede manifestarse de dos formas:
Tigreado de las hojas: sintomatología crónica
Es la forma más común. En las hojas aparecen nervaduras amarillas o rojizas, dependiendo de la variedad de uva, dejando verde únicamente la zona central cercana a las nervaduras principales. Los signos más evidentes son:
- manchas cloróticas entre las nervaduras;
- secado de los bordes;
- el característico efecto «atigrado».

Este aspecto «atigrado» es inconfundible. Con el tiempo, las zonas afectadas se secan, pero la hoja suele permanecer unida al sarmiento.
Apoplejía: sintomatología aguda
En verano, especialmente después de lluvias repentinas seguidas de temperaturas muy elevadas, la planta puede sufrir un colapso total en pocos días. Las hojas amarillean y se marchitan de repente: es una señal de que el sistema vascular está completamente obstruido.
Síntomas en los sarmientos y en la madera
Cuando la yesca afecta a las partes leñosas de la vid, los signos pueden hacerse más evidentes y, a menudo, más preocupantes. Los sarmientos pueden secarse repentinamente, incluso durante la fase vegetativa, mientras que la planta en su conjunto presenta un crecimiento más lento y menos vigoroso de lo normal.
Sin embargo, el daño no es únicamente externo. En el interior de la madera se desarrollan verdaderas necrosis que comprometen el flujo correcto de la savia y la funcionalidad de la planta.
Una señal muy clara puede observarse al cortar el tronco o una rama: en estos casos, la madera suele presentar un aspecto oscuro, degradado y esponjoso. Tampoco es raro encontrar zonas podridas, características de la denominada pudrición de la madera, que indican una fase avanzada de la enfermedad.
Remedios contra la enfermedad de la vid: de la prevención al tratamiento
Por desgracia, todavía no existe una «cura milagrosa» capaz de eliminar el hongo una vez que se ha instalado en el tronco. Por ello, los remedios contra la yesca se centran principalmente en la gestión agronómica.
1. Realizar podas periódicas con herramientas profesionales desinfectadas
Además de elegir el momento adecuado —evitando los días excesivamente húmedos—, es fundamental realizar la poda en verde para gestionar el vigor de la planta y reducir los grandes cortes de invierno, que son las principales vías de entrada de los hongos.
Un aspecto que a menudo se subestima, pero que es fundamental, es la limpieza y desinfección de las herramientas de poda. Es muy importante limpiar las herramientas después de cada uso, ya que representan uno de los principales medios de propagación de bacterias y hongos de una planta a otra. Si necesitas eliminar partes infectadas, utiliza podadoras a batería ergonómicas para trabajar con rapidez y precisión, desinfectando siempre las cuchillas entre una planta y otra.
2. La dendrocirugía: la técnica más eficaz
Una de las técnicas más innovadoras es la dendrocirugía de la vid. Consiste en eliminar mecánicamente la madera podrida —la yesca— del interior del tronco, dejando únicamente la madera sana. Se trata de una intervención quirúrgica que puede salvar plantas de gran valor y retrasar su arranque.
3. Eliminación de las plantas infectadas
Cuando la yesca alcanza una fase avanzada y la planta está demasiado afectada, es importante realizar una evaluación objetiva. En estos casos, intentar salvarla a menudo no produce resultados concretos y puede incluso convertirse en un riesgo para el resto del viñedo.
La solución más eficaz es arrancar la planta enferma para evitar que el problema se propague a las vides sanas. Aunque pueda parecer una decisión drástica, actuar rápidamente permite proteger el equilibrio general del viñedo y limitar los daños a largo plazo.
4. Min-till y gestión del suelo: apoyo a la salud de la vid
Un viñedo sano empieza por las raíces. El estrés hídrico y nutricional hace que la vid sea más susceptible a los ataques de hongos. Aquí entra en juego el concepto de Min-Till (Minimum Tillage) o laboreo mínimo.
Reducir la intensidad de las labores del suelo ayuda a preservar su estructura y la biodiversidad microbiana, que puede contribuir de forma natural a combatir los patógenos. El uso de modernos cultivadores intercepas permite controlar las malas hierbas sin someter el sistema radicular de la vid a un estrés excesivo. Además, una adecuada aireación del viñedo favorece el intercambio gaseoso y hace que la planta sea más resistente.
Consideraciones finales
La enfermedad de la vid es, sin duda, una enfermedad compleja, pero con las estrategias adecuadas es posible contenerla.
La prevención es fundamental: observar atentamente los primeros síntomas, utilizar herramientas siempre limpias y desinfectadas y actuar rápidamente sobre las plantas más afectadas puede marcar una gran diferencia.
Invertir en Investigación y Desarrollo, como hacemos en Zanon desde hace más de 50 años, significa ofrecerte soluciones que respetan la planta y optimizan tu trabajo.
No permitas que los hongos comprometan tu viñedo. Elige precisión, elige prevención, elige tecnología Zanon.